Hace más de 100 año el “Tío Tobas”, comenzó a construir cuevas por la necesidad de ubicar a su familia de 10 hijos, y a sus pastores “Curro” y “Tino”, haciendo este trabajo durante el invierno, cuando la lluvia y la nieve impedían realizar las faenas agrícolas.

La cueva principal del “Tío Tobas” tenía 17 habitaciones, lo que supuso que la colina donde estaba ubicada, estuviera perforada con muchas ventanas al exterior picadas por los “Panderos”.

El “Tío Tobas”, prudente y de temple sereno, como se desprende de la fotografía, fue alcalde de Alcudia de Guadix, y su trabajo principal era cultivar las tierras. Cuando hacía el vino, montaba una taberna, que permanecía abierta hasta terminar la cosecha. Hecho que motivó que a su cueva se la denominara “La venta del Tío Tobas”.

En aquella época una tartana hacía el recorrido por donde se ubicaban las cuevas, como si de un autobús de línea actual se tratara, tartana que utilizaban los habitantes del Marquesado para ir hasta Guadix y vender los huevos.

Del carácter del “Tío Tobas” da muestra la siguiente anécdota:

En la comarca vivía un “Caballero cubierto ante el Rey” llamado Don Hipólito, que fue tan rico que se decía que contaba el dinero con cuartillas de medir el grano. Las cosas le fueron mal a Don Hipólito y vendió sus casas al “Tío Tobas”, más tarde y al quedarse totalmente arruinado, el “Tío Tobas” le cedió una de sus viviendas hasta que el caballero murió.